La calorimetría indirecta es una prueba que evalúa el gasto energético en reposo mediante un análisis de gases, posibilitando la identificación de los sustratos energéticos predominantes en dicho estado. Esta prueba desempeña un papel fundamental al determinar los ajustes calóricos apropiados, adaptados específicamente al metabolismo único de cada individuo. Al proporcionar una visión detallada de las necesidades energéticas en reposo, la calorimetría indirecta se posiciona como una herramienta esencial para personalizar planes nutricionales, contribuyendo así a optimizar la salud metabólica y el bienestar general de la persona.